viernes, 23 de junio de 2017

PINTXO DE ENSALADA MALAGUEÑA CON VINAGRETA DE RÚCULA




A que dan ganas de probar este fresco aperitivo ahora que llega el calor. Tenemos que dejar los platos de calientes para el invierno y dar paso a las delicias de las ensaladas y/o pseudoensaladas como esta, en forma de pintxo.
Este aperitivo no es una ensalada malagueña propiamente dicha. Aunque sé que hay numerosas versiones de este tipo de ensalada yo he preparado mi versión con los ingredientes principales de la original, creo, y dándole mi toque especial, una vinagreta que la hace diferente.
Si un día tenéis que preparar una mesa para invitados y queréis salir de lo habitual, probar con este aperitivo.


INGREDIENTES

  • 3-4 patatas para cocer medianas
  • 300 gr de bacalao desalado (lomo)
  • 1 naranja de mesa
  • 6-8 aceitunas negras sin hueso
  • 2 dientes de ajo
  • Aceite de oliva

Para la vinagreta de rúcula:
  • 15 gr de rúcula
  • 3 cucharadas de AOVE
  • 1 cucharada de vinagre de manzana
  • Sal


 PREPARACIÓN

Lo primero es cocer la patata. Si la cocemos el día anterior y la dejamos en la nevera a enfriar hasta el momento de prepararlo mucho mejor. Cocer en abundante agua con sal unos 12-15 minutos, depende del tamaño de la patata.

Por otra parte cocinamos el bacalao en aceite a baja temperatura. En un cazo con abundante aceite, poner los dos dientes de ajo pelados pero enteros para aromatizar el aceite. Fuego medio bajo. No tengo termómetro, pero cuando el aceite está caliente y empieza a burbujear alrededor de los ajos retirar meter el lomo de bacalao con la piel hacia arriba. En este momento el aceite baja de temperatura. Esperamos a que comience a burbujear de nuevo y retiramos. Con el calor residual será suficiente. Si vemos que necesita un poco más de calor volvemos a poner al fuego. Dejar templar y justo antes de montar el pintxo sacar las lascas del lomo y reservar en un plato.

Mientras pelar la naranja y cortar los gajos en vivo. Retirar la piel, incluida la parte blanca de nudo a nudo de la naranja. Después, cortar los gajos dejando la piel de los laterales fuera del corte. No sé si me he explicado bien. Es más fácil hacerlo que decirlo, pero no he sacado fotos. En YouTube seguro que hay videos explicativos. Trocear los gajos.

Pelar y cortar la patata en rodajas de poco más de medio centímetro. Picar las aceitunas.  Ya tenemos la "mise en place", es decir, ingredientes preparados.

Bueno, falta la vinagreta. En un vaso de batidora poner la rúcula, el aceite, el vinagre de manzana y una pizca de sal. Batir. Probar el punto de sal y a montar el pintxo.

Para montar cada bocadito poner una rodaja de patata, lascas de bacalao, trozos de naranja y aceituna negra picadita. Rociar con la vinagreta.

Sé que la ensalada malagueña lleva cebolla o cebolleta y en alguna versiones huevo cocido, pero con todo el respeto a los malagueños, esta es mi versión.

Y este es el resultado.



miércoles, 31 de mayo de 2017

JUEGO DE BLOGUEROS 2.0: POT PIE DE GUISANTES A LA MENTA


Estamos de nuevo en esta aventura culinaria que cada fin de mes nos brida #juegodeblogueros y esta vez nada más y nada menos que con guisantes.


He descubierto que esta legumbre, a la que a veces damos tan poca importancia en nuestro platos dejándolas en segundo plano como guarnición o acompañamiento, tiene cantidad de propiedades beneficiosas para la salud. Son buenas para el colesterol, para la circulación sanguínea, para controlar los niveles de azúcar en sangre, combinados con cereales como, por ejemplo, el arroz, resulta un plato completo aportando las proteínas suficientes y el arroz aporta los aminoácidos de los que carecen los guisantes. Son estupendos para prevenir la anemia y para fortalecer los huesos, por su aporte de hierro, calcio y fósforo. Según he leído son buenos hasta para levantar el ánimo. ¡Qué más se puede pedir!!!

Pensando en que receta preparar, no tenía muy claro por donde iba a ir. Empecé a mirar algunas opciones en internet y en algunos de los pocos libros de cocina que tengo en casa. Entonces vi mi receta en mi cabeza. En el libro de Jamie Oliver, "Escuela de cocina", hay un capítulo dedicado a la verdura para esos que la odian y deberían darle una oportunidad. Entre estas opciones se encuentran los guisantes a la menta. Por otra parte mi idea era hacer una tarta salada o algo parecido y tenía que pensar en algo pequeño, ya que el 95% de las veces cocino para mi sola. Revisando otro libro de Gordon Ramsay me acordé de otra receta, para mi sorprendente, que le cogí prestada y que podéis encontrar en el blog. Esta receta eran unas "Berenjenas estofadas", que por supuesto llevan berenjena, alubias, menta y queso feta, entre otros ingredientes. Bueno, pues dando una vuelta a este lío surgió este "Pot pie de guisantes a la menta". 

Esta receta me ha servido de escusa para comprar media docena de ramequines a los que les daré más usos.

Antes de empezar con mi receta os invito a visitar el resto de aportaciones de cada uno de los integrantes del grupo que han participado este mes:

María José, Elvira, Ana María, Mónica, Chus, José Fernando, Mari Sol, Inma, Ana N., Raxel, Sandra, Ligia, Jorge, Antxon, Noelia, Maribel, Neus, Natalia, Maryjose, Gisela, Arantxa Silvia.

Y ahora a cocinar.



INGREDIENTES


Estos ingredientes son para 3 ramequines de 9 cm:

  • 2 chalotas
  • 1/2 puerro
  • 250 gr de guisantes frescos pelados (4 o 5 vainas de guisantes)
  • 6 tomates cherry mini choco y dulce miel (dos por tarta), más los de guarnición
  • 40 ml de vino blanco
  • salsa de soja
  • 1 cucharadita de harina
  • 4 - 5 hojas de menta fresca
  • mantequilla
  • sal
  • salsa de soja
  • 1 lámina de hojaldre
  • 1 huevo


PREPARACIÓN



Poner en una sartén  un par de nueces de mantequilla con el puerro cortado en brunoise y las dos chalotas en juliana. Dejar que suden y se pochen un poco. Añadir una cucharadita de harina y rehogar. Añadir el vino blanco para que se suelte la harina del fondo. Dejar que evapore el alcohol.


Añadir los guisantes y cubrir con agua. Sazonar y dejar que se cocinen los guisantes. Si vemos que hay que añadir más agua, lo que necesite.



Limpiar los tomates cherry, dos por remequín y algunos para guarnición. A los que van dentro de nuestro pot pie le hacemos un corte de la base hacia el centro y los otros los dejamos enteros. Poner una nuez de mantequilla en una sartén y saltear los tomates con una cucharadita de salsa de soja. Retirar los tomates y en la misma sartén saltear las tiras de zanahoria. Únicamente vuelta y vuelta.



Para aprovechar las vainas de los guisantes, cocerlas en agua caliente con sal. Poner en agua fría para que mantenga el color verde. No me han quedado como yo esperaba, quería dejarlas al dente, pero estaban muy tiesas. Las he salteado en la misma sartén de los tomates y la zanahoria, pero así y todo no se podían comer y les he dado otro uso. 

Una vez cocinados los guisantes, poner en el vaso de la batidora una cucharada de estos junto con dos o tres de las vainas salteadas, retiradas la hebras de los bordes. Añadir un poco de agua y batir. Colar la crema para que no encontrar ninguna hebra e incorporarla a los guisantes para conseguir un fondo de color más verde y más cremoso.  Por último, picar cuatro o cinco hojas de menta y añadirla a los guisantes. Mezclar.

Precalentar el horno a 180º.

Cortar una tira fina de la lámina de hojaldre. Mojar los bordes de los moldes con agua y poner alrededor la fina tira de hojaldre. Nos ayudará a sellar el hojalde que va como tapa de la tarta. Cortar, en este caso, tres porciones redondas, una pizca más grandes que la boca del molde. Yo he usado un aro de emplatar que me venía muy bien para la medida que necesitaba. Hacer unos cortes en el centro de las porciones de hojaldre para que haga de chimenea.

Ya está preparada la pasta y la verdura. A montar las tartas. 





Poner unas cucharadas de guisantes, un par de tomates, uno de cada clase, o al gusto y un poco de zanahoria salteada y terminamos cubriendo con más guisantes. Poner el hojaldre por encima. Humedecer los bordes con agua, colocar el hojaldre presionando con los dedos o con ayuda de un tenedor contra la tira de hojaldre que habíamos puesto previamente en el molde. Pincelar el hojaldre con huevo batido.

Particularmente, creo que he cometido un error. Al estar calientes los guisantes, creo que se ha humedecido la pasta en el centro y una de las tres tartas, sobre todo, casi no ha subido.

Meter en el horno nuestras tartas durante unos 12 minutos, hasta que el hojaldre esté dorado.


A emplatar.

En este caso he usado un par de tomates salteados y un poco de la zanahoria. 

La vaina de guisantes la usamos únicamente para adornar, como base de la guarnición, no se puede comer, está muy tiesa, pero si consigues dejarla comestible podrás aprovecharlo todo. Incorporar nuestra tarta al plato. 






En un cuenquito  poner queso feta desmenuzado y unos trozos sobre la tarta. Podemos ir añadiendo el queso en cada cucharada. 











Guisantes frescos, tomates, menta, queso feta, .... una combinación mágica de ingredientes para una tarta salada de lujo y muy sana. 


domingo, 14 de mayo de 2017

VERDURITAS CON VINAGRETA DE NARANJA Y MOSTAZA



La primera vez que preparé estos aperitivos fue para una comida con mis padres y luego los he vuelto a preparar para unos amigos y ha sido un éxito rotundo. Encontré la receta en el blog Jaleo en la Cocina. Me pareció un idea refrescante previa a una comida abundante por el frescor que aporta.

Cuando la preparé por segunda vez para unos amigos, nos dimos cuenta que de es ideal para degustarla justo antes del plato principal ya que ese frescor que aporta, parece como que limpiara la boca. Se nota sobre todo, si entre los entrantes ha habido sabores intensos. Tiene verduras, frutas y cítricos, ... ideal.


INGREDIENTES

  • 1 tomate rama
  • 1 pimiento verde tipo italiano, pequeño
  • 1/2 cebolla tierna o cebolleta
  • 6 olivas negras deshuesadas
  • 1/2 aguacate
  • 1/2 naranja

  • Para la vinagreta:
  • 3 cucharadas de vinagre balsámico de módena
  • 2 cucharadas de zumo de naranja
  • 1 cucharada de mostaza de Dijon
  • 1 cucharada de miel
  • AOVE y sal

Como base de nuestras verduras he utilizado unas galletas hecha con masa de coca que tenía en el congelador y cuya elaboración se puede encontrar aquí.



PREPARACIÓN

La elaboración es realmente sencilla y el resultado fantástico. 

Primero preparar las galletas. En la receta original se utilizan minitartaletas de base para contener las verduras y esta fue mi opción en mi segunda vez, por lo que os comentaré más adelante. Tenía masa de coca congelada preparada por mi y decidí aprovecharla. Descongelar la masa previamente a temperatura ambiente. 



Con un trozo de papel de hornear sobre la masa y con un rodillo extender la masa bien fina. Dar la vuelta a la masa extendida y retirar el film transparente en el que estaba la masa congelada. Ayudados de una aro de emplatar cortar la masa y sobre el mismo papel de hornear o una lámina de silicona disponer las porciones para meterlo al horno. Pinchar las porciones de masa con una tenedor, para que no suban en el horno y con el horno precalentado a 180º hornear durante unos 12 minutos. Pasado el tiempo, cuando empiecen a dorarse un poco, retirar y dejar enfriar.

Mientras tenemos las galletas en el horno, vamos con las verduras. Trocearlas en daditos pequeños. Primero pelar el tomate y retirar la pulpa, únicamente aprovechamos la carne. Para dar más variedad de color, la última vez que hice este plato utilicé 1/2 tomate de rama y 1/tomate kumato. Picar el pimiento verde, la cebolla fresca o cebolleta, las olivas negras y el aguacate. Por si acaso, para que no se oxide, añadir unas gotas de limón al aguacate. Si la naranja es de postre, dejar la mitad para el zumo y de la otra mitad cortar los gajos en vivo (retirando la piel) y trocear en daditos. Si es de zumo, se pueden usar una naranja y media o dos, según tamaño. De todos modos, antes de trocear y de extraer el zumo, rallar la piel de la naranja, previamente bien limpia. Hay que aprovecharlo todo...

Para la vinagreta, en un bote de vidrio de alguna conserva, que me encantan para mezclar bien las vinagretas, poner todos los ingredientes: el vinagre balsámico de módena, la mostaza, la miel, el zumo de naranja, el aceite de oliva  y sal. Tapar el bote y emulsionar agitando bien. Probar por si hay que rectificar.

Vamos con la presentación. Poner en un bol los ingredientes troceados, aliñar con la vinagreta y mezclar. Sobre cada galleta poner las verduras y si es necesario añadir un poco más de vinagreta y la ralladura de naranja.


Si el aperitivo es para llevar para comer en otro lugar, poner por separado los ingredientes troceados y la vinagreta en un bote. A la vinagreta se le puede añadir la ralladura de naranja y montar todo justo antes de comer.







Ahora os voy a decir porque la segunda vez utilicé minitartaletas; las verduras se caen si llenas mucho las galletas. Bueno está bueno, pero es un poco complicado que llegue todo del plato a la boca. Así se aprende... La próxima vez las tartaletas las prepararé yo misma. esta vez las compré. Las prisas.

viernes, 5 de mayo de 2017

RISOTO DE ABÓBORA (RISOTTO DE CALABAZA) CON HENRIQUE SÁ PESSOA (CTC)




Henrique Sá Pessoa un chef totalmente desconocido para mi. Bueno, digamos que no es difícil que la mayor parte de los chefs me sean totalmente desconocidos, sobre todo si es un chef internacional. Este es uno de los motivos por el que me gusta tanto este reto que todos los meses nos brinda Cooking The Chef.






Henrique Sá Pessoa

Nacido en Oeiras, una villa portuguesa del Distrito de Lisboa, en 1976. Según parece llegó a la cocina por casualidad y no le ha ido nada mal. Comenzó sus estudios culinarios en el Instituto de arte culinario de Pennsylvania. De ahí se trasladó a Londres, de aquí a Australia y en 2002 regresa a su Portugal natal. 


En 2005 recibió la distinción de "Chef cocinero del año" y además de otros reconocimientos y de publicar varios libros, este joven chef es conductor de dos programas culinarios "Entre Platos" y el "Ingrediente secreto". De este último es de donde he tomado prestada esta receta. 

En una publicación en internet he visto que lo presentaban como el "Jamie Oliver" portugués. Tiene varios restaurantes pero su última aventura es el restaurante "Alma" donde está consiguiendo romper los esquemas del panorama gastronómico portugués.


En mi búsqueda he visualizado varios vídeos con recetas muy asequibles y sencillas, que es lo que a mi me gusta. Según iba descartando algunos ingredientes principales, al final me he decidido por el arroz y he elaborado un rico "Risoto de Abóbora", es decir, un Risotto de calabaza. (Risotto en portugués se escribe con una "t", aunque en la foto siguiente aparezca con dos, si no estoy equivocada. Así lo vi en el diccionario.)





Vamos con la receta. La mayor parte de los platos que preparo son para mi sola, así que la cantidad de ingredientes están calculados para un comensal. Este plato ha sido plato único, pero está bien para compartir entre dos con un aperitivo o un segundo ligero. 

INGREDIENTES

Para el caldo:
1/2 cebolla
1 puerro
1 zanahoria

Para el risotto:
75 gr de arroz
150 gr de calabaza (abóbora) troceada en dados para la crema
80 gr de calabaza en dados para el risotto
4 cubitos de mantequilla (aprox 10 gr/cubo)
1/2 cebolla fresca o cebolleta
1 ajo
1/2 copa de vino blanco
1 pizca de cebollino
20 gr de queso provolone
Queso parmesano al gusto
AOVE
Sal


PREPARACIÓN

Como he comentado antes, la receta la seguí visionando un vídeo del programa "Ingrediente Secreto". No tengo ni idea de portugués así que su voz la tenía de fondo y lo que hacía era seguir sus manos.

Primero hay que preparar el caldo. Henrique además de la cebolla, la zanahoria y el puerro con el que he preparado el caldo de verduras, también utiliza apio. Poner en un cazo con agua fría dejar que se vaya haciendo el caldo de verduras.

Ahora vamos a preparar la crema de calabaza, que es parte del "secreto" de este risotto para dar mayor cremosidad al arroz.



En una sartén poner una pizca de aceite y dos cubos de mantequilla para caramelizar la calabaza. Añadir los 150 gr de calabaza (realmente con la mitad es suficiente para la cantidad de arroz, pero se puede aprovechar para tomar una cremita de calazaba de aperitivo, un chupito). Remover la calabaza para que se vaya dorando. Cuando esté dorada, caramelizada y tierna, retirar, batir y reservar.

Es momento de preparar el arroz. He usado la misma sartén de acero inoxidable para preparar el risotto. Añadir una pizca de aceite y un cubo de mantequilla. Poner la cebolla picada en brunoise y el ajo también picado y pochar. Agregar los 80 gr de calabaza en dados, remover y añadir el arroz. Rehogar un poco e incorporar el vino blanco. Continuar moviendo. Entonces agregar el caldo pasado por el colador hasta cubrir el arroz y mover.



A medida que se vaya absorbiendo ir agregando el caldo gradualmente. Con el primer caldo añadir "el secreto", dos cucharadas colmadas de la crema de calabaza. Mover y remover.



Cuando el arroz esté hecho, añadir el último cubo de mantequilla y el queso. Henrique añade queso taleggio, un queso de vaca bastante cremoso, según he leído, pero como no lo he encontrado he usado queso provolone.  Añadir el queso provolone en dados, el parmesano rallado al gusto y el cebollino picado. Remover y listo para comer y gozar.





En toda la elaboración no utilizado ni una pizca de sal por el queso. Para mi estaba perfecto así, aunque siempre se puede probar y corregir el punto al final de la preparación.


He visto otras preparaciones de Henrique Sá Pessoa en su web del restaurante Alma que creo quedan fuera de mi alcance, por ese motivo me he decidido a preparar este risotto y no me arrepiento, estaba delicioso. De todos modos no os perdáis la galería de fotos de la web del restaurante, es espectacular.

Espero vuestras opiniones y que disfrutéis de las elaboraciones del resto de participantes que se pueden ver aquí. Nos vemos en el siguiente reto de Aisha y April.











domingo, 30 de abril de 2017

JUEGO DE BLOQUEROS 2.0.: CREMOSO DE MASCARPONE Y KIWI



Hola grupo, este mes he entrado un poco en conflicto con el ingrediente y conmigo misma. No me gusta mucho el kiwi, no soy muy frutera en general. Hay fruta que si me gusta, pero en general no es mi fuerte. Entre estas frutas que no son mi fuerte está el kiwi. 



#juegodeblogueros
Cuando empecé a pensar que preparar, mi intención era buscar una receta salada donde los pudiera integrar. No quería hacer una tarta, ni un bizcocho, ni un hojaldre... quería hacer algo diferente, pero no encontré nada que no fueran ensaladas y poco más. Quizás no busqué demasiado.



Al final opté por este dulce que lo encontré en formato de vasitos pequeños, pero me parecía complicado llegar a la capa del fondo del vaso siendo tan estrecho y acordándome que tenía unas tazas de café transparentes, me decidí por mi versión. 



Primera versión sin éxito

Mi primera opción fue una auténtico desastre, llevaba stevia para todas sus preparaciones, azúcar avainillado y preparé una gelatina de kiwi.  El sabor que le daba la stevia me recordó a algún jarabe que tomaba de pequeña. La presentación era buena, pero el sabor no. Desde luego que no lo serviría en una mesa, así que lo tiré a la basura.













Esa misma tarde y aprovechando que me quedaba la mitad de la terrina de mascarpone, otros 3 kiwis y que tenía crumble de sobra, pensé,  "... lo voy a intentar otra vez con azúcar de verdad" y además, sustituí el azúcar avainillado por esencia de vainilla, que aunque oscurece un poco la crema de queso, potencia más el sabor. 



En honor a la verdad,  éste no es ni con mucho, uno de mis mejores preparaciones a pesar de los cambios. No sé si se me cruzó el kiwi. Además considero que no le he dado al kiwi la importancia que merece en la receta. De todos modos aquí os la presento.

Primero, vamos a ver aquí las preparaciones del resto de participantes. A ver si aprendo algo, sobre todo a apreciar más el kiwi y la fruta en general.

Laura y Samuel: https://aglutina2.wordpress.com/
María José: https://aquisecuecejugando.blogspot.com.es/
Carlota: https://articuina.wordpress.com/
Elvira: http://www.asisecomeengranada.com/
Ana María: https://azucaritodeana.wordpress.com/
Carabiru: http://birulicioso.wordpress.com/
Mónica: http://dulcedelimon.com/
Inma: http://entre3fogones.com/
Ligia: https://losdulcesdeligia.wordpress.com/

María: http://minscocina.blogspot.com.es/ 
Antxon: http://musloypechuga.com/
Noelia: https://noestevezblog.wordpress.com/
Maribel: https://picoteandoideas.wordpress.com/
Neus: https://rorosacabolas.wordpress.com/
Natalia: http://saboresdenati.blogspot.com.es/
Maryjose: http://tapitasypostres.blogspot.com.es/
Silvia A.: http://unapizcadena.wordpress.com/

INGREDIENTES

  • 135 gr de queso mascarpone
  • 1 huevo
  • 35 gr de azúcar blanca
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • 1 pizca de sal

  • 2 kiwis (pelados pesaban 150 gr) + 1 kiwi a parte
  • 15 gr de azúcar blanco
  • 20 ml de ron
  • 1/2 limón (zumo)

  • 40 gr de mantequilla en dados
  • 70 gr de azúcar moreno de caña integral
  • 75 gr de harina de trigo
  • 70 gr de almendra laminada cruda

PREPARACIÓN

Este dulce ha sido un poco accidentado y el orden de las elaboraciones es un poco aleatorio, por todo lo que os he comentado al inicio del post, pero como no necesita un orden preciso de elaboración no tiene mucha importancia.

Para el crumble. Precalentar el horno a unos 180º C. En un bol poner la mantequilla en dados, el azúcar y la harina. Con las manos integrar los ingredientes hasta conseguir una especie de arena o tierra. Después incorporar la almendra laminada cruda y mezclar. Poner en una bandeja de horno sobre papel de hornear o una lámina de silicona la mezcla extendida y hornear durante 12 minutos, aproximadamente. Cuidado que no se queme. 



El azúcar moreno oscurece el aspecto de la crumble y algún borde más fino se puede quemar un poco, si no la extendemos de manera uniforme. Dejar enfriar para que se endurezca. De todos modos, con estas cantidades puedes guardar lo que no se vaya a utilizar, en un tarro de cristal y tienes para acompañar yogures y helados durante unos días o unas natillas.









Para la crema de marcarpone en un bol batir con unas varillas el azúcar, la yema de huevo y después añadir el queso y la cucharadita de esencia de vainilla. Oscurece un poco el queso pero se nota más el sabor. De todos modos con una cucharadita de azúcar avainillado también quedaría bien.

Por otra parte, montar la clara junto con la pizca de sal a punto de nieve. 

Añadir ésta al queso y mezclar con una lengua o espátula suavemente. Cuando estén todos los ingredientes integrados meter en la nevera.

Bueno vamos con el kiwi. Como he comentado antes, no me entusiasma el kiwi y creo que no le he dado es protagonismo que merecía para el evento, pero vamos allá. En un cazo poner los dos kiwis pelados (150 gr) con el azúcar, el ron, el zumo de medio limón y cuando empiece a hervir dejar reducir un poco para que se evapore el alcohol. Triturar y colar la mermelada resultante para conseguir un coulis de kiwi, así evitaremos las semillas y tendremos otra textura diferente. Reservar y dejar enfriar.

Y sin más, vamos a montar buenas raciones de este postre. Si los recipientes son más bajos y más pequeños, podrían salir hasta 4 raciones.

Pelar y cortar el kiwi que nos queda en daditos pequeños. Si vemos que necesitamos otro kiwi para sacar dos raciones más pues venga, preparar otro.

Poner en el fondo de la taza el kiwi fresco troceado. Encima una buena capa de crema de mascarpone. Si el recipiente es bastante alto, como estas tazas, a media altura poner una capa de crumble y sobre esta otra capa de crema de queso. Por último añadir el coulis de kiwi y más crumble. Ponemos para adornar una cucharadita de queso crema y una pizca de canela en polvo. Y listo...



Al final el resultado ha sido bueno. Espero que os guste.