sábado, 30 de septiembre de 2017

TARTA DE CALABAZA Y MEJILLONES; JUEGO DE BLOGUEROS 2.0



Otra vez fin de mes y un nuevo reto para Juego de Blogueros 2.0. Este mes ha habido dos ingredientes elegidos la calabaza y el melón. Cada vez que me planteo un reto culinario me vuelvo un poco majara para elegir el plato. Tengo que buscar un plato para uno o dos comensales, ya que me toca comer lo que preparo a mi solita. No puedo hacer una super-cazuela, ni una super-tarta, ni... algo muy grande. Tengo que adaptar las cantidades para el reto en cuestión y a veces preparo de algún ingrediente algo más y termina en el congelador o en mi mesa durante varios días. Por este motivo suelo tirarme a preparar aperitivos, entrantes y/o postres. Me cuesta mucho preparar platos principales con ciertos ingredientes, pero bueno, hago lo que puedo y lo que hago me gusta realmente.

Para este reto he versionado un plato de Karlos Argiñano. Su plato era una tarta de almejas y calabaza. Mi versión es prácticamente igual, aunque en lugar de almejas he utilizado mejillones y he tuneado algún ingrediente. He utilizado dos moldes de emplatar para hacer mis mini tartas, uno circular de 10 cm de diámetro y otro cuadrado de 10 x 10 cm. No tenía otra opción que no fuera un molde grande. Con un poco de imaginación he conseguido un plato más que aceptable. Creo que tengo que comprar algún molde pequeño para próximas ocasiones.
Antes de presentaros mi receta os invito que paséis a visitar las del resto de participantes a este reto:

Laura y Samuel: https://aglutina2.wordpress.com/
María José: https://aquisecuecejugando.blogspot.com.es/
Ana María: https://azucaritodeana.wordpress.com/
Carabiru: http://birulicioso.wordpress.com
Fe: http://www.codigosecreto280.com/
Vanessa: http://www.divertidoydelicioso.es/
Mónica: http://dulcedelimon.com
Eva: http://dulcesfelicidades.blogspot.com.es/
José Fernando: https://elemparrao.wordpress.com/
Mari Sol: http://elmenudemicocina.blogspot.com.es/
Elvira: http://elrincondeelvira.blogspot.com.es/search/label/Blog
Inma: http://entre3fogones.com/
Raxel: https://homeandrun.wordpress.com/
Leila: http://lanuevacocinadeleila.blogspot.com.es
Jorge: https://mastercocinillas.com/
Noelia: https://noestevezblog.wordpress.com/
Maribel: https://picoteandoideas.com/
Nela: http://recetasmanny.blogspot.com.es/
Neus: https://rorosacabolas.wordpress.com/
Natalia: http://saboresdenati.blogspot.com.es/
Maryjose: http://tapitasypostres.blogspot.com.es/


INGREDIENTES

    Masa quebrada (únicamente uso la mitad de la masa preparada para esta elaboración)
  • 250 gr de harina
  • 125 gr de mantequilla a temperatura ambiente
  • 1 huevo L
  • 1 pizca de sal

  • 1/2 cebolleta
  • 1 diente de ajo
  • 35 gr de harina
  • 200 ml de leche (yo he usado desnatada y sin lactosa, es la que tengo en casa)
  • 1 chorrito de vino blanco
  • Agua
  • 60 ml de caldo de mejillones
  • 12 mejillones
  • 350 gr de calabaza
  • 1/4 cucharadita de jengibre en polvo
  • 1 pizca de sal
  • Aceite de oliva virgen
  • 1 huevo L
  • Salsa de soja


PREPARACION

Como he comentado antes, este plato es una versión de una receta de Karlos Argiñano de tarta de almejas y calabaza. El usa pasta brisa ya preparada. Su ración es mucho mayor que la mía, es una tarta al uso, para compartir. Bueno, vamos con el plato.

Lo primero preparar la masa quebrada. La opción más sencilla es comprarla preparada, pero me apetecía hacerla yo misma. Necesita un poco de nevera antes de elaborar el plato final así que se puede dejar preparada de un día para otro o calcular que debe estar aproximadamente una hora en la nevera.

Poner en un bol la harina tamizada y añadir la pizca de sal y la mantequilla en trozos. Mezclar con las manos hasta conseguir un especie de migas. Entonces añadir el huevo y seguir mezclando hasta conseguir una masa consistente y homogénea. No amasar demasiado. Hacer una bola y meter en la nevera. Dejar reposar una hora aproximadamente. De esta masa únicamente he usado la mitad, el resto la he congelado para otra vez.


Pasado este tiempo estirar la masa. No muy fina, pero tampoco muy gruesa, de unos 2 mm. Como no tenía molde pequeño para hacer una mini tarta utilicé 2 moldes de emplatar, uno cuadrado y otro redondo para mi preparación. Con ayuda de papel de hornear hice la base de la tarta y los laterales para poder manipularla. Tenía miedo de que me pegara en los laterales y se me rompiera la masa. Tuve que hacer dos intentos, el primero fue "error". Corté un trozo de papel de hornear del ancho del molde y dejé todo el largo del papel para que sobresaliera por dos de los lados. Cortar la masa con el propio molde. Poner el centro del papel en el interior del molde la masa dentro de este. 




En mi primer intento, una vez horneada la masa esta encoge, y la bechamel iba a caerse por los huecos laterales. Ese fue el error. 


En el segundo intento, puse masa por todos los lados interiores del molde, es decir, con "cartolas". Con el molde redondo fue un poco más complicado, pero lo conseguí. Poner un trozo de papel de hornear y unos garbanzos o bolas aptas para el horno. Hornear las masas durante 25 minutos a 190ºC,  con el horno previamente precalentado.






Mientras, en una fuente apta para el horno poner la calabaza troceada. Yo casi preparé 450 gr, pero con 350 es más que suficiente y luego os diré porqué. Sazonar la calabaza y añadir jengibre en polvo. Creo que un poco más que 1/4 de cucharadita no le hubiera venido mal, pero no soy de usar muchas especias y me daba un poco de miedo. Creo que debo arriesgar más. La receta original lleva jengibre fresco rallado, pero sólo tenía en polvo. Mezclar bien y hornear también durante 25 minutos a 190 º C. Según se vaya horneando ir removiendo los trozos de calabaza. Dejar enfriar, retirar los garbanzos y el papel interior y reservar.

En una cazuela poner un poco de agua y poner los mejillones. He preparado un kilo de mejillones, pero sólo he usado 9 para la bechamel, aunque luego he usado unos para el emplatado. Añadir un chorrito de vino blanco. Tapar e ir sacando según se vayan abriendo. Sacar la carne de los mejillones y reservar. Colar el caldo de los mejillones.



Para hacer la bechamel, picar la cebolleta y el ajo y poner en una cazuela con un poco de aceite y pochar. Trocear los mejillones añadir a la cazuela. Añadir la harina y rehogar bien. Añadir 60 ml del caldo de los mejillones y la leche poco a poco. No dejar de mover para que no se hagan grumos. Probar el punto de sal. Yo no le tiré nada de nada. 

Verter la bechamel en los moldes. 



Primero reservar unos trozos de calabaza para el emplatado. En una vaso batidor poner el resto de la calabaza y añadir el huevo. Batir y verter sobre la bechamel hasta el borde de la masa. Si hubiera usado menos calabaza hubiera cuajado antes, pero no quería añadir más huevo, así que creo que la solución es usar menos calabaza (350 gr en lugar de 450 gr).

Meter las mini tartas en el horno a 200º hasta que veamos que la calabaza está cuajada. Según, entre 15 o 25 minutos.


Para el emplatado he salteado unos trozos de calabaza con una pizca de salsa de soja y he añadido unos mejillones.






Con ayuda del papel del hornear sacar las tartas de los moldes. Adornar con un poco de la crema de calabaza y unos trozos de calabaza salteada y unos mejillones. Bueno al gusto. Comer caliente o al menos templadito.




















domingo, 17 de septiembre de 2017

MOLLEJAS DE CORDERO CON ALIOLI DE MOSTAZA




No a todo el mundo le gustan las mollejas. Es decir "casquería" y se les desfigura al cara. Cuando alguien se sienta en mi mesa y me pregunta, ¿qué es esto?... no suelo contestar, les digo, "primero prueba y después te cuento". Si les digo lo que es igual ni lo prueban. En mi familia son muy apreciadas, en general. Es un plato que no se come habitualmente y de vez en cuando me gusta darme un caprichito.



INGREDIENTES
  • Mollejas de cordero (aprox 250 gr)
  • Pan rallado
  • Panko
  • 2 dientes de ajo
  • perejil fresco
  • Sal
  • Aceite de Oliva

Alioli de mostaza (sin huevo)
  • 75 ml de leche sin lactosa
  • 75 ml de aceite de oliva virgen
  • 75 ml de aceite de girasol
  • Sal
  • 2 cucharaditas de vinagre blanco
  • 1 diente de ajo
  • 2 cucharadas de mostaza de Dijon


PREPARACIÓN

Lo primero que hay que hacer es limpiar bien las mollejas de impurezas. Para ello las troceamos y al mismo tiempo retiramos la telilla que las envuelve y las impurezas que podamos ver a simple vista. Poner las mollejas en un bol con agua fría abundante, con hielo incluso, y una pizca de vinagre. Meter el bol en la nevera durante al menos media hora. Hacemos lo mismo 2 veces más, pero la última vez aclarar bien en el grifo las mollejas y poner sólo con agua, sin vinagre. De nuevo en la nevera hasta la hora de prepararlas. Este trabajo lleva tiempo más que elaboración, así que antes de prepararlas hay que contar con varias horas de previos. Hay otras manera de "blanquear" las mollejas, cociendo en agua durante unos minutos, por ejemplo, pero no lo he hecho nunca así.


Ahora vamos con el alioli sin lactosa. No es el alioli tradicional, simplemente con ajo, aceite y sal, pero también está muy bueno. Se puede hacer con cualquier leche, evidentemente, pero he empezado a tomar leche sin lactosa por mi madre y me he dado cuenta que me sienta mejor. Poner en un vaso de batidora la leche y añadir poco a poco cada uno de los aceites deslizando suavemente por la cara interior del vaso. Batir suavemente y añadir el ajo sin el germen central, la sal, el vinagre y las cucharadas de mostaza. Batir hasta conseguir la textura deseada y reservar en la nevera.

Sacar las mollejas de la nevera, aclarar en el grifo y escurrir para quitar el exceso de humedad. Mientras se escurren picar los ajos en muy pequeñito y en un bol poner pan rallado y panko en igual proporción, perejil troceado y el ajo y mezclarlo todo. Pasar las mollejas por la mezcla y freir en abundante aceite. Poner sobre papel de cocina para eliminar el excedente de aceite y listo.




Bueno, tan sencillo como esto. La mollejas me parecen un manjar y combinadas con esta salsa son un acierto.



domingo, 27 de agosto de 2017

COPA DE YOGUR CON MERMELADA Y JARABE DE FRAMBUESAS



Este postre surge para aprovechar unas frambuesas que había comprado para otra receta, concretamente para una vinagreta, y no sabía que uso darles al resto. Pensé en hacer una mermelada de frambuesas y al final decidí hacerla pero para preparar estas copas fresquitas de yogur.

Estas copas tienen una historia peculiar. Preparando los previos a mi boda, hace ya unos cuantos añitos, fui a comprar ciertos artículos de menaje de cocina a un comercio, con escaleras mecánicas y varias plantas. Fui con  mi madre y compramos un juego completo de café muy bonito, una vajilla completa para todos los días y otros artículos que ahora no recuerdo. Una vez elegido y pagado todo fuimos hacer otras compras mientras nos preparaban los paquetes para llevar todo a casa. Cuando terminamos, cogimos las compras y nos dirigimos a casa. Al abrir los paquetes unos días más tarde para colocar en todo en su sitio me di cuenta que teníamos dos copas que no habíamos comprado. No supimos si fue un detalle del comercio, que lo dudo muy mucho, o si me llevé un par de copas de otros clientes que se quedaron sin ellas porque alguien las metió en mis cajas. Por si acaso no fui a preguntar.



Anécdota a parte, ¿quieres un postre rápido y resultón?. Pues toma nota.



INGREDIENTES (2 raciones)
  • 135 gr de yogur cremoso de fresa
  • 160 gr de frambuesas frescas
  • 2 cucharadas de azúcar moreno de caña integral
  • 125 gramos de yogur griego natural sin azúcar







PREPARACIÓN

Vamos primero con el jarabe y la mermelada de frambuesas que deben estar fríos. Separamos unas 2 o 4 frambuesas para añadirlas frescas en el emplatado.

Poner en un cazo las frambuesas con el azúcar a fuego medio bajo. Cuando el azúcar se haya fundido y las frambuesas se hayan desecho un poco estará preparada. Dejar que las frambuesas no se deshagan totalmente, para encontrar algún tozo en nuestra copa. Tomar la mitad de la mermelada y con un colador pasarla para conseguir un jarabe suave de frambuesa. Enfriar las dos preparaciones.

Pues sin más vamos a preparar las copitas. Tenía en la nevera unos yogures cremosos de fresa y justo un yogur griego natural. Remover los yogures y poner en la base de cada copa (para 2 copas) el cremoso de fresa, la mitad en cada copa. Unas dos cucharadas de mermelada de frambuesa. La mitad en cada copa del yogur griego natural y por fin una cucharadita de jarabe de frambuesa. Con la punta de un palillo hacer unos rayas o dibujos sobre la superficie de nuestro postre y poner 1 o 2 frambuesas frescas. Servir frío.

No tenía menta, pero si la tenéis poner unas hojitas de menta para darle un toque de verde y mucho aroma.










Este es uno de esos platos que puedes versionar en un pis-pas cuando tienes una comida inesperada. ¿Tienes invitados repentinos y no tienes un postre de ofrecerles? Unos yogures, mermelada, mucho cariño ... et voilà.


lunes, 31 de julio de 2017

TOMATE, TOMATE Y.... TOMATE; JUEGO DE BLOGUEROS 2.0








Al rico tomate...! Este mes #juegodeblogueros nos ha regalado este manjar. Un buen tomate es una delicia, aunque a veces es complicado conseguir buen tomate. Es cierto que hay tomate durante todo el año, pero como todo, en temporada es una auténtica exquisitez. El resto de año hay tomates frescos, pero algunos no saben absolutamente a nada, como ocurre con muchas otros productos fuera de temporada.


A pesar de la sencillez de mi presentación espero no defraudar. La verdad es que el tomate al natural es como más me gusta. Empecé a pensar que plato podía elaborar y no se me ocurría nada en lo que el tomate fuera el ingrediente principal y que realmente me apeteciera, pensando además que lo que preparara me lo tenía que comer yo. Buscando algo especial, recordé que nunca he sido muy frutera, en casa durante mucho tiempo, el dinero tampoco daba para fruta, se empleaba para comprar otros alimentos de mayor necesidad, pero siempre recuerdo que el tomate era especial para mi. Como más me gustaba era a bocados. Limpiar con agua, secar y como si fuera una manzana lo comía a bocados. Yo no voy a entrar en la discusión de que si botánicamente es una fruta y desde el punto de vista alimentario es una hortaliza. Sea lo que sea, me encanta en todas sus variedades.

Os voy a presentar cuatro maneras diferentes de acompañar y aliñar cuatro tipos diferentes de tomates. 

Espero aprender mucho de las aportaciones de mis compañeras y compañeros de grupo. A continuación os presentan sus platos para este reto:


INGREDIENTES
  • 1 tomate Rosan (tomate de piel fina y muy carnoso, muy poco ácido y con un corte particular)
  • 1 tomate Corazón de buey (tomate de piel final, más bien dulce también y se llama así por su forma y por el tamaño que puede alcanzar)
  • 1 tomate Raf (es una selección de tomates tradicionales; "RAF" hace referencia a las siglas de Resistente al Fusarium, es decir, resistencia al fusarium (hongo); tiene un equilibrio de azúcares y acidez que le dan un delicioso sabor dulce)
  • 1 tomate de baserri
  • 3 guindillas verdes
  • 1 cebolleta roja
  • Vinagre de manzana
  • Salmón ahumado tacos (envasado ya en tacos)
  • 1 mango (gelatina y crema de mango; 450 gr mango troceado, 50 gr de azúcar, 7 láminas de gelatina neutra y 50 ml de zumo de lima)
  • Canónigos (unos pocos para adornar)
  • 1/2 manzana Golden
  • 1 lata de anchoas
  • 1 diente de ajo
  • 2 cucharaditas de salsa Perrins
  • 1/2 aguacate maduro
  • Cebollino (adornar)
  • Tomates Cherry (adornar)
  • AOVE
  • Sal gruesa

PREPARACIÓN

He preparado cada uno de los tomates combinando ingredientes comunes y diferentes para cada uno. Un tartar de tomate y el resto son carpaccios de tomate o ensaladas con tomate en rodajas finas, como más os guste. Yo los voy a llamar carpaccios a los 3 primeros platos. que queda más chic.


Carpaccio de tomate rosa con vinagreta de guindilla: Primero he dejado la cebolleta roja cortada en juliana en un bol con vinagre de manzana para hidratarla un poco. Preparar la vinagreta de guindilla, mezclando 1 o 2 guindillas, aceite de oliva virgen extra y una pizca de sal. Batir y reservar. 

Cortar el tomate en rodajas muy finas (no le he quitado la piel), sazonar una pizca con sal gruesa, poner unos tacos de salmón y la cebolleta que teníamos hidratando. Cortar unos trozos de guindilla cortada en diagonal y aliñar con la vinagreta. Cortar un poco de cebollino y espolvorear.


Carpaccio de tomate corazón de buey: En honor a la verdad he de decir que este tomate estaba un poco hueco, excepto en la parte más puntiaguda, pero muy rico de sabor. Esta preparación necesita una elaboración previa un poco más laboriosa.



El día anterior preparar la crema y la gelatina de mango. Para ello hidratar la gelatina en agua fría. Poner en un cazo la pulpa de mango troceada, el azúcar y el zumo de lima. Cuando este el mango tierno triturar con la batidora. Reservar un poco en un biberón y al resto añadirle las láminas de gelatina escurridas. Mantener al fuego mientras la gelatina se deshace y volver a triturar. Poner en una recipiente forrado con film transparente para que se puede sacar con facilidad y que la mezcla suba 1 cm o poco más.

Cortar el tomate en fina láminas y se distribuye en el plato. Sazonar con sal gruesa. Cortar la manzana con la piel, bien limpiada previamente, en finos gajos y cortar estos en bastoncillos. He aprovechado los trozos con piel, que quedan más bonitos y tienen más sabor. Añadir AOVE y unas gotas de vinagre de manzana. Cortar la gelatina de mango en tiras de 1 cm aproximadamente y a su vez en tacos. Poner la gelatina sobre el tomate, los bastoncitos de manzana. Adornar el plato con trozos de gelatina de mango y unas gotas de crema de mango. Añadir unas churrustadas de crema de mango. Poner unas hojas de canónigos y espolvorear cebollino picado.





Carpaccio de tomate Raf: Picar un ajo en trocitos muy pequeños, quitado en germen del centro. Preparar la vinagreta de anchoas, triturando con la batidora 3 anchoas en aceite, una pizca de vinagre de manzana y AOVE.

Cortar el tomate en láminas finas. No sazono porque las anchoas tienen suficiente sal. El resto de las anchoas de la lata cortar en bastoncitos y poner sobre el tomate. Añadir el ajo troceado y aliñar con la vinagreta. Espolvorear cebollino picado.



Por último, Tartar de tomate con mango, aguacate y salmón:  Este tomate me lo ha regalado un conocido y es de la huerta de un vecino. Primero pelar el tomate y prepararlo concasse (sin semillas y picado en trozos pequeños). Cortar en tacos el 1/2 aguacate. En un bol mezclar el tomate, el aguacate, unos trozos de salmón (unos 20 gr) y unos trozos de gelatina de mango en dados y 1/4 de cebolleta roja en brunoise, para dar el crunch al tartar. Añadir a la mezcla sal, 2 cucharaditas de salsa Perrins, 1 cucharada de AOVE 1 y 2 cucharaditas de vinagre de manzana. Remover con suavidad para que la mezcla no se aplaste.

Para emplatar, al gusto... Yo he puesto 1 tomate cherry cortado en finos gajos, unos trozos de aguacate en dados y trozos de gelatina de mango. En el centro se pone un aro de emplatar y rellenar con la mezcla. Prensar un poco, pero no demasiado. Poner sobre el tartar unos trozos de gelatina de mango, unos bastones de aguacate y un par de ramas de cebollino. Desmoldar el tartar y añadir un poco de AOVE y espolvorear cebollino.


Sin duda alguna, muchos de los ingredientes se repiten, pero le dan distinta identidad a cada preparación. De hecho, la gelatina la usé para añadirla al yogur días más tarde y las vinagretas para aliñar distintas ensaladas en días posteriores también.

Siento no haber indicado las cantidades exactas de algunos ingredientes, pero iba improvisando un poco, sobre todo con las vinagretas.

Buen provecho!!!!!













  




miércoles, 5 de julio de 2017

ALMEJAS CON CHORIZO, PUERROS, TOMATE Y VINO BLANCO (COOKING THE CHEF)



Bueno, ya estamos de vuelta. Este mes no fallo. No conozco de nada a este chef, no sé si lo he visto de casualidad en la televisión. Anthony Bourdain es un perfecto desconocido para mi. Gracias a Abril, esta vez, y a este maravilloso reto que nos ofrece junto con Aisha cada mes estoy descubriendo a grandes chefs que te permiten cocinar sin estridencias o con ellas si eres valiente, y aprender lo que eres capaz de hacer con lo que tienes a tu alcance.


Anthony Bourdain, es un chef americano (Nueva York, 1956). Es crítico culinario y ha viajado por todo el mundo en busca de sabores insólitos y gente peculiar. La verdad es que es un personaje un poco descarado pero me gusta. Para este reto me he hecho con el libro "Appetites", su fotografía es un poco grotesca, sus palabras un poco fuertes a veces, pero estoy de acuerdo en varias de sus opiniones, por ejemplo, sobre el tipo de pan que hay que utilizar para las hamburguesas. Dice, y lo comparto, que tiene que ser pan para que sujete la hamburguesa, no un brioche que se desmenuza y se rompe. Parece que la repostería no es su fuerte, que aunque le gusta el dulce no se le dan bien las masas, pero lo que no perdona es el queso aunque sea después del dulce. No cualquier queso, tiene que ser "Stilton", el denominado "el rey de los quesos", un queso de vaca típico de la gastronomía inglesa. Todo un personaje.

En este libro "Appetites" he visto recetas muy interesantes que me atreveré a hacer. Para ver el resto de propuestas para este reto entrar en Cooking The Chef.


INGREDIENTES
  • 24 almejas
  • 100 gr de chorizo (he usado uno de bellota que estaba de oferta en la charcutería del super)
  • 1 puerro normal (si es grueso un poco más de la mitad)
  • 2 dientes de ajo
  • 400 gr de tomate triturado (1 lata)
  • 120 ml de vino blanco
  • Aceite de oliva
  • Sal
  • Pimienta (opcional)
Pan aromatizado (6/7 rebanadas de pan):
  • 1 pan de corteza dura y miga gruesa
  • 15/20 gr de mantequilla a temperatura ambiente
  • 1 cucharada de AOVE
  • 1 pizca de ralladura de lima
  • 1 diente de ajo pequeño
  • 1 pizca de ajo en polvo
  • 1 pizca de sal gruesa
  • 1 pizca de sal en escamas
  • 1 pizca de perejil picado.
(perdón por lo de una pizca, pero lo hice a ojo)


PREPARACIÓN

Lo primero que he preparado ha sido el pan. En la receta de Anthony simplemente tuesta el pan y lo frota con el ajo pelado, pero yo he querido darle una vuelta. Me encantaría dedicar más tiempo a aprender a hacer pan, pero de momento voy a experimentar con el pan ya hecho y poniéndole un toque especial que creo que con este plato le puede ir muy bien.

Horno, precalentar a 180º C.

En un bol, ponemos la mantequilla a temperatura ambiente, tipo crema, el AOVE, todas las pizcas que indico en los ingredientes, de ajo en polvo, de sal gruesa y de ralladura de lima de momento. Picar bien pequeníto el ajo, sin el germen del centro y mezclar todo. Probar si queremos rectificar algún sabor. En este puntó yo añadí una pizquita más de ralladura de lima. 

He comprado dos tipos de pan de centeno diferentes uno de ellos lleva harina de centeno integral y el otro además lleva harina de cebada. Cortar en rebanadas de un dedo, más o menos. Con un cuchillo untamos las rebanadas de pan. Yo empecé a untar con una brocha, pero para que los trozos de ajo se queden metidos en la miga es más fácil con un cuchillo. Andando se aprende.


Poner las rebanadas en la bandeja de horno sobre papel de hornear y mantener durante 5 minutos, más o menos. Yo puse sobre la rejilla y una bandeja debajo por si caían los trocitos de ajo, pero con la bandeja y sobre papel, casi mejor. Cuando estén doradas y aún calientes espolvorear las pizcas que queda, la de sal en escamas y perejil. Me ha encantado el punto que le da la lima, creo que este pan con cualquier pescado va genial. Lo voy a hacer más a menudo.





Ahora vamos con el plato principal. Almejas y chorizo, vaya... Empezamos.

En un bol con agua fría y sal dejamos las almejas a remojo para que suelten los posibles restos de arenilla.

Cortar el chorizo en rodajas más bien finas. En la recete pone que el chorizo debe ser bueno, blando y del que su grasa es color anaranjado brillante cuando se calienta. Esté no estaba muy blando, pero puedo asegurar que el anaranjado en el aceite es muy brillante.

Poner las rodajas de chorizo en la sartén a fuego medio bajo y que se doren por ambos lados, sin quemarse. Cortar el puerro en rodajas finas, también. Cuando el chorizo esté listo añadir el puerro y el ajo picado y sazonar con sal y pimienta al gusto. Yo no soy muy de pimienta, y no la he usado, pero como digo, al gusto. Pochar la verdura a fuego medio. Añadir el vino blanco y subir poner el fuego un poco más fuerte. Dejar que el vino reduzca a la mitad.


Menos mal que justo hoy, el día que escribo este post, unos amigos han ido a la bodega donde solemos comprar este vino y les he encargado una caja. 


Es un vino blanco con denominación de origen Rioja, Zurbal. Este vino es de una pequeña bodega de Briones (La Rioja). Es un vino con aromas afrutados de gran intensidad, tiene matices cítricos y herbáceos (hinojo), ácido y amargo. 

De hecho he metido la botella en la nevera para que me acompañe como maridaje de estas almejas.

Seguimos... Cuando el vino haya reducido, añadir el tomate triturado. Dejar hervir un poco. Si no quieres untar mucho añadir un poco menos de tomate, pero con el pan que he preparado creo que he usado la cantidad de tomate necesaria.

Retirar las almejas del agua y aclarar en el grifo y seguido añadirlas al tomate. Tapar la sartén y esperar a que las almejas se abran. 

Pues listo, poner las almejas en un bol y el pan al lado.










Para la próxima vez, que seguro que vuelvo a prepara este plato, compraré almejas más hermosas, añadiré más puerro para que la salsa tenga más tropiezos y prepararé más pan, jaja... mucho más pan. 


Buen provecho y gracias a Cooking The Chef por enseñarnos tanto.